El link al set se encuentra en la fotografía...
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Now playing: Talking Heads - Once In A Lifetime
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"Al vivo todo le falta y al muerto todo le sobra" El Petate del Muerto, un blog para descansar a medio camino del Mictlán.
El Mercado de Michoacán no ha cambiado de posición geográfica y sigue estando en la colonia Hipódromo Condesa, Delegación Cuauhtémoc, Av. Michoacán esquina con Tamaulipas.
Así que otra vez, ya saben que pueden seguir presumiendo que esos nuevos garabatos fueron hechos por otros artistas urbanos internacionales.
Pero no temáis, que solo Judas temió, ya que Fafi no abandonó la Condesa:
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Now playing: Led Zeppelin - Stairway To Heaven (live)
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Para su montaje en la Ciudad de México, Gregory Colbert encargó el diseño de un nuevo Museo Nomádico al colombiano Simón Vélez, teniendo como resultado un museo construido con los mismos materiales en los cuales se transporta. Así, la estructura está sustentada por contenedores, mientras que los asientos de uno de los teatros que alberga el museo (3 en total), están conformados por embalajes de quiensabe que elementos del museo, y las paredes están hechas de bambú, material altamente resistente a la vez que ligero. Al interior, existen 4 pantallas de agua, que en conjunto a la iluminación y a la musicalización minimalista, crea un estado de relajación y armonía acorde a lo pretendido por las imágenes fotográficas. Este estado de armonía y relajación solamente es interrumpido por el terrible y abochornante calor humano expedido dentro del museo, climatización casual que va muy acorde a la tropicalización de las fotografías.Haikus are easy
But sometimes they don't make sense
Refrigerator
Tanto las fotografías como los videos, están realizados con tonos sepia asemejando (a palabras del autor), la relación que los animales tienen con la tierra. Las fotografías y los videos, fueron recopilados en diferentes países del mundo, tales como Borneo, Belice, India, Egipto, Kenya, la Antártica y las Azores por mencionar algunos, retratando estas la interacción entre el ser humano y diferentes animales totémicos, tales como el elefante, el águila, las ballenas y el guepardo.
Así, el objetivo del montaje fotográfico, es el de sensibilizar y reflexionar acerca de la espiritualidad que el ser humano tiene con los animales, y su posición frente a la naturaleza.
Las fotografías muestran paisajes artísticos y surrealistas, en las cuales, el ser humano imita a los animales, mientras que los animales demuestran “civilidad” para compartir el mundo con el ser humano.
Vale, y después de todo el discurso previo que trae esta exposición ¿Que nos queda? Pues nos queda uno de esos productos comerciales estereotipados, predispuestos como bolo alimenticio para las grandes masas. No quiero que se me mal interprete, tanto el trabajo arquitectónico (lo mejor de la exposición a mi gusto), como el trabajo visual que el museo alberga, son de una belleza apreciable, el problema que yo le veo, es que ya todo se encuentra digerido.
Colbert, en un muy notable esfuerzo por concientizar al pópulo común (sin afán de degradar), presenta escenarios montados donde un elefante se sienta plácidamente a escuchar como un niño le lee un cuento, o cómo un nadador posee las mismas cualidades pulmonares que una ballena. Este tipo de cosas despiertan en las personas sentimientos y pensamientos tales como “hay que lindo el elefante, los niños son como sus orejitas”, o “hay mira, el viejito arropa al lince de la tormenta”. Me pregunto si las escenas del orangután jugando con sus excrementos, o del guepardo desgarrando al antílope despertarían tales sentimientos. El problema de esto, es la disonancia que crea el tener una idea romántica del mundo natural y tratar de preservar esta naturaleza romántica, y el choque de esta con el mundo real donde la trinche hiena va a llegar a tragarse sin dudarlo los restos de un cebú muerto en descomposición.
Sí, nos estamos jodiendo al planeta, y si, necesitamos crear conciencia entre las personas acerca de la preservación natural, pero vieran que daño hace el llegar con una idea romántica de querer rescatar a los changos que en cuanto te vean te van a pegar piojos y can a comenzar a escupirte lo que acaban de comer… Vamos, hasta los Simpson en “Bart de Noche” hace referencia a esto que menciono.
El arte no es para todos (¡Hasta tiene una segunda parte!), y si bien le aplaudo al señor Colbert que nos arme un bonito escenario pre-construido, creo yo que todos aquellos que asisten a la exposición por que vieron un anuncio en el micro de la ruta 2 “Chapultepec-La Raza”, o porque Lolita Ayala lo recomendó, están yendo con una idea errónea de lo que es la exposición, y sobre todo, saldrán con una idea errónea de lo que acaban de ver (ansiosos de comprar su pulserita hecha por los monjes tibetanos y tener buena suerte a la vez que completan la experiencia “mágico-mística-cómica-espiritual-músico-familiar” que el museo es).
A esta exposición se debe de ir con un conocimiento previo de lo que es y de lo que se intenta lograr, pero sobre todo, se debe de ir con una idea del mundo previa y propia, no esperando que algún artista nos haga un cocowash acerca de su visión del mundo (que eso es para todo el arte en general).
The Nomadic Museum, con la exposición “Ashes and Snow”, estará en el zócalo de la Ciudad de México hasta este 28 de abril, los horarios son de lunes a viernes de 10:00 a 20:00 horas, los sábados de 10:00 a 22:00 horas, y los domingos y días festivos de 10:00 a 20:00 horas. La entrada no tiene ningún costo (más que el que se paga al estar bajo el inclemente rayo del sol por horas, que para eso es mejor ir entre semana en la mañana), y no se pueden tomar fotografías en el interior.
Advertidos están.
Ashes and Snow.
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Now playing: Morrissey - First Of The Gang To Die
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Hace un par de meses me enteré acerca de la instalación “Eres lo que lees” de Guillermo Habacuc, y si bien en su momento me indigné y firmé la famosa petición, dejé el asunto por la paz puesto que realicé mis reflexiones pertinentes. Pero es en recientes semanas que el asunto ha vuelto a cobrar notoriedad en mi agenda, ya sea por cadenitas que me mandan a mi correo electrónico, o por invitaciones a grupos en Facebook y demás madres por el estilo.
Todo el mundo se indigna porque un “artista” mata de hambre a un perro y reclama que es arte. Pero ¿Qué es lo que realmente los indigna? ¿La muerte del animal? ¿El sufrimiento del animal? ¿El espectáculo mediático? ¡Que alguien me explique!
A ver, para no seguir pareciendo un palurdo, tengo que explicar del porque de mi duda.
En más de una ocasión nos hemos enterado de escándalos que involucran animales muertos, como por ejemplo los espectáculos de Gorgoroth, o el controvertido evento promoción de GoW II en Europa. Pero ¿Cómo han salido bien librados los organizadores de dichosos eventos ante la denuncia de crueldad contra los animales? “Yo no lo maté, yo lo compré” (léase con tono de comercial anti piratería). Para evitarse problemas ante la ley, directores de cine, organizadores de eventos, y demás personas que utilizan animales muertos en sus trabajos, argumentan que los cadáveres son comprados en rastros o carnicerías adecuadas que cumplen con todos los requerimientos de sanidad y que aseguran el no sufrimiento del animal en su proceso de sacrificio. Vale, el animal no sufrió cuando fue sacrificado por que se realizó de manera rápida e indolora, además de que el fin de haber sacrificado al animal, fue para el consumo humano (dentro del rastro). Pero por azares del destino, el conejo que se mató en un rastro para preparar un delicioso conejo al horno con sus verduritas y su cervecita (perdón, tengo hambre), no fue utilizado para preparar una deliciosa comida, sino para aparecer en un espectáculo junto a pollos comprados en la pollería, y cabezas de cerdo que cumplen los requerimientos de sanidad para el consumo humano (¿Gorgoroth?).
Entonces ya me confundí. Está bien matar a un animal para comérnoslo (uy pero que sabrosos son los tacos de suadero), pero está mal matar a un animal para usarlo en un espectáculo. ¡NO! Claro está, si el animal fue sacrificado con todas las de la ley (la palabra casher retumba en mi cabeza) y si este no sufrió.
Entonces Teresa Margolles si es una artista por comprar sus caballos en el rastro, mientras que Habacuc no lo es por haber dejado morir al animal de inanición. ¿Y si Habacuc hubiera sedado al animal todo el tiempo que este no comió? El animal no hubiera sufrido y de igual manera hubiera muerto dando el “mensaje” que Habacuc pretendía. ¿Y si hubiera dejado sin comer al animal 3 días pero al cuarto lo alimenta y este se salva? Entonces no es la muerte per se del animal, si no el sufrimiento de este mientras que la muerte de un ser vivo queda relegada a segundo plano ¿O es acaso que tenemos una moralidad tal que no podemos presenciar la muerte? Y una vez más, a mí también me parece aberrante el “trabajo” de Habacuc, es solo que me entra la duda del momento en que la carne (excluyendo problemas sanitarios) se convierte en tabú y esta no puede utilizarse para nada que no sea comida (obviando que en el proceso de sacrificio el animal no sufre).
Me pregunto: Si sedo a un cordero lo suficiente como para asegurar que este no siente nada, lo descuartizo con lujo de violencia en un escenario, y luego preparo una barbacoa con su carne y alimento a varios niños de la calle… ¿Algún grupo de protección a los animales me denunciará por crueldad animal?
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Now playing: Grupo Pesado - Ojalá Que te Mueras
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Así que ahí lo tienen. Presúmanle a sus amigos que saben que los garabatos fuera de ese mercado los hizo una artista francesa reconocida internacionalmente…
El mercado Michoacán está en la colonia Hipódromo Condesa, Delegación Cuauhtémoc, Av. Michoacán esquina con Tamaulipas.
“La Cihuacoatl: El lamento de la Llorona” es una puesta en escena que lleva alrededor de 10 años montándose en los canales de Xochimilco, específicamente en la laguna de Tlilac a la cual se llega por medio del embarcadero de Cuemanco.
Cuenta la tradición prehispánica, que la Cihuacoatl era la diosa de los partos; la encargada de velar por madres y niños durante el parto, y de decidir su destino. Así mismo, era la diosa madre de los dioses y de todos los indígenas Xochimilcas. Tiempo antes (no se sabe cuánto) de que llegaran los españoles a la capital del imperio Mexica, se comenzó a aparecer una figura por los canales no solo de Xhochimilco, sino de toda la cuenca del valle de México. Esta figura -más tarde identificada por los sacerdotes del imperio como la Cihuacoatl- penaba por los canales lanzando un lastimero llanto en el cual sollozaba el destino de sus hijos. “¡Hay mis hijos! ¿¡A donde los llevaré!?” era el llanto que se dejaba escuchar por los parajes del imperio en aquellas épocas. Más tarde, al arribo de los españoles (según la leyenda), esta figura penó todavía más por el destino de sus hijos conquistados y esclavizados. ¿A dónde se iba a llevar Cihuacoatl a sus hijos para que los españoles no los masacraran? A pesar de que se secaron los canales, y los templos de los antiguos dioses dieron paso a iglesias para un nuevo dios, esta figura no desapareció de la capital de la Nueva España. Los españoles, en un movimiento más para tratar de suprimir las viejas costumbres paganas de los “indios incivilizados”, transformaron esta leyenda adaptándolo a los tiempos de la colonia: Una mujer de alta sociedad traicionada por su marido, en un ataque de celos mata a sus hijos y es condenada a penar por ellos por toda la eternidad. Así es como Cihuacoatl desapareció de la memoria mexicana para dar paso a la Llorona.
A grandes rasgos, esto es lo que relata la puesta en escena, pero más allá de la historia, ir a ver esta representación artística es toda una experiencia sensorial.Como ya lo mencioné, la puesta en escena es en una laguna. Olvídense de las típicas butacas de teatro en un edificio viejo y decrepito. Toda la obra se realiza en un islote en medio de los canales, por lo que para llegar, uno tiene que abordar una trajinera y realizar un recorrido de aproximadamente media hora. Ir de noche, sin más luces los fuegos encendidos a la orilla del canal, sin más sonido que el agua debajo de la trajinera, es lo que comienza a predisponer al espectador de lo que va a ver. Al llegar a la zona de la representación, las trajineras de los visitantes se acomodan de tal manera para que todos tengan una vista preferencial. Así, en la noche, y cuando el frío está pegando con todo (si van a verla, por favor, váyanse muy bien abrigados), es cuando se comienza a anunciar la puesta en escena. Mientras se espera, se puede consumir algún atole, tamal o elote que se le ofrece a los visitantes (con el frio a duras penas cumplen), al ritmo de las pruebas de sonido de la orquesta. Ya comenzada la obra, un narrador nos explica algunos de los elementos que se verán a continuación. Para no “arruinar” la obra (pfff como si leer lo que un güey X escribe fuese mejor a verlo en vivo y a todo color), solo les diré que el espectáculo consta de “actos circenses”, juegos pirotécnicos, danzas, y música en vivo.
Si, si, como todo espectáculo montado al aire libre este tiene sus puntos negativos. Que de repente se va el sonido, que las luces luego no prenden, que algunos efectos no funcionan, pero saben, en general la obra está muy bien representada (eso sí, los actores deben ensayar más sus papeles), y vale mucho la pena como experiencia.
Es una lástima que vaya mucho… Ignorante (vaya que si pensé en que palabra colocar) que espera ver cualquier otra cosa a lo que es la representación, pero bueno, si se deciden a ir, creo que habiendo pasado la “fiebre de los muertos” y la “sed de miedo” (que no se sacia con esto debo recalcar), no tendrán que chutarse chamaquitos babosos que se quieren hacer los graciosos a media representación, o a adultos necios que no se callan durante toda la obra.
En serio vayan a ver el origen de una de las leyendas más tradicionales de México, para que se sepan la historia, y los conquistadores no logren su cometido (para entender esto deben de ver la obra).

Dibujado como un libro de texto gratuito editado por la SEP, el código nos lleva por 11 capítulos diferentes, que incluyen y describen:
3. Bípedos que coexisten en este mundo (piernas con una madeja de estambre por cuerpo por ejemplo)
4. Física y química de ese mundo
6. Conceptos biológicos y étnicos de las personas de aquel mundo
7. Gramática del lenguaje escrito
8. Historia
9. Comida y vestimenta
10. Juegos
11. Arquitectura
Estos capítulos simplemente me dejan pensando en aquel onírico mundo surrealista, que tiene tanto más por enseñar y ofrecer, que una enciclopedia no puede abarcarlo todo (piénsenlo en nuestra realidad con una sola enciclopedia).
Si quieren el libro no duden en pedirlo, y aunque en Flickr dicen que hay una versión del mismo, su servidor, de una manera bastante torpe, jamás ha podido dar con el… Como sea, tengo una versión electrónica por si lo quieren.


Si, si, el señor Tunick ha montado sus fotografías en Londres, Buenos Aires, Barcelona, Nueva York, Montreal, Sao Paulo y otra decena de ciudades más... ¿Lo interesante esta vez? Pues esta ocasión México D.F. será el escenario de su montaje...
La cita es el 29 de abril (dos semanas a partir de esta entrada), y para participar se deben registrar en ESTA PÁGINA... Los vouyeristas se quedarán con las ganas de apreciar el panorama puesto que al montaje como tal, solo tendrán acceso críticos de arte, prensa, y organizadores del evento. El lugar será comunicado días antes del evento vía correo electrónico y contara con facilidades de servicio médico y de guardarropa.
Su servidor aún esta contemplando la asistencia al evento, ya que si bien le interesa sobre manera participar en un evento artístico de tal magnitud, su autoestima no es tan grande como para desnudarse frente a cientos de desconocidos… Tal vez primero deba ir a broncearme (ese amarillo oficinista que me cargo no es nada sexy) y tal vez estas dos semanas asista rigurosamente al gimnasio pa’ no verme tan flaco frente a todos, además de retocar ciertas partes de mi cuerpo xD…
Como sea, la invitación está hecha, y me gustaría que más de un lector de este espacio asistiera al evento…
La cita es el 29 de abril con previo registro. Solo mayores de 18 años.
Al parecer, los participantes obtendrán una copia del trabajo autografiada por el autor.
Let’s go naaaaaakeeeeeeeedddddd!!!!!
Página de Spencer Tunick
Página de registro
P.D.
Gracias a Fabian Schleiden por el “pitazo” xD.
Gracias a placebo_sk (Blog), la semana pasada fui introducido a uno de los fotógrafos más inquietantes e interesantes a los que haya tenido acceso: David Nebreda.
Una de mis quejas acerca del arte contemporáneo, es que cualquiera que se cargue una idea esquizofrenizante puede montarla en una plaza pública, causar asco, y decir que es un artista. Se pierde el proceso artístico que hay detrás de cada obra cuando el único fin es causar incomodidad al espectador. Y ojo, no estoy diciendo que uno de los objetivos del arte no sea impactar al espectador, al contrario, creo que es uno de los pilares que sustentan a cualquier creación artística. A lo que yo estoy haciendo referencia, es que cuando solamente se busca eso -impactar-, sin una técnica o sin un discurso detrás, el “arte” pierde esencia, y sólo se vuelve una pose que “enaltece” al creador, separándolo de los demás simples mortales que lo acompañan.
En este sentido, el trabajo del señor Nebreda me parece maravilloso, puesto que a pesar de que no solo trayendo un discurso esquizofrenizante, sino franca y explícitamente esquizofrénico, puede crear algo llamado arte. Tomándome la libertad de emular a Marisol Romo, voy a colocar la siguiente cita de Antonin Artaud:
“No hay nadie que haya jamás escrito, pintado, esculpido, modelado, construido, o inventado a no ser para salir del infierno”.
En este sentido, David no está fotografiándose con el fin de causar incomodidad, sino que crea su trabajo con el fin de exorcizarse a si mismo. Aquejado por los espectros de la esquizofrenia, Nebreda no busca impactar a un público que ya no se sorprende por lo que cualquiera le pueda presentar. Es más, que conozcamos el trabajo de Nebreda es una causalidad bastante peculiar, puesto que el nunca entró caminando a una galería o a un museo exigiendo que montaran su obra. No, David se fotografío a si mismo con el único fin de retratar a su enfermedad, tal vez para mitigar o curar la enfermedad, cosas que los medicamentos parecen no haber conseguido (y si los medicamentos no logran nada, ¿Por qué seguir tomándolos?). Por 20 años se ha mantenido recluido en su departamento (ubicación desconocida), comiendo al mínimo en una estricta dieta vegetariana, sin establecer contacto con nadie, o permitiendo que alguien lo establezca con el. 20 años en los que ha fotografiado a la esquizofrenia, espejo de su alma y mente, creando una serie de auto-retratos bastante… Peculiares. Peculiaridades que eran parte de su archivo personal.
De no ser por que de manera causal, el trabajo de Nebreda llegó a las manos del galerista Renos Xippas (según la historia, porque Nebreda mandó las fotos con un conocido suyo que las mostró a Xippas), y este decidió montarle una exposición, no conoceríamos la tortura por la que vive (y se somete) el autor de fotografías que muestran un cuerpo famélico y flagelado, no solo por torturas físicas, sino marcado por las heridas de la demencia en la que ha vivido gran parte de su vida. Se que suena bastante extraña la historia, más si tomamos en cuenta la subsitencia en reclusión del autor, que a pesar de no contactar a nadie, logra obtener sus alimentos vegetarianos o los materiales para fotografiarse a su mismo (ya sin mencionar la “filtración de su trabajo), pero las fotografías son un testimonio bastante convincente de lo que el autor vive día a día.
Al ver las fotografías de Nebreda, estamos viendo no solamente un cuerpo quebrantado por las dolencias de la mente, sino que estamos echando un pequeñísimo vistazo al mundo como lo percibe un esquizofrénico. Como practicante en un hospital psiquiátrico, siempre me he preguntado como será el delirio de los internos, como será percibir un mundo onírico, o como será el nunca tener la seguridad de lo que se ve, se escucha, se prueba, se huele o se siente, sea real… Y es por eso que el trabajo de Nebreda me cautivó… Fue una pequeña respuesta a mis incógnitas, una pequeña “probadita” de lo que es experimentar la locura día a día…
Está bien, son fotografías de un esquizofrénico, tal vez sin valor mayor al que pueda poseer un dibujo o un trabajo de carpintería realizado por cualquier paciente del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino. La diferencia que tiene lo mencionado con anterioridad y las fotografías de Nebreda, es que este último posee una licenciatura en arte. Líneas atrás mencioné la técnica artística que debe preceder a cualquier creación digna de llamarse arte, y es precisamente eso lo que le confiere estatuto de arte a las fotografías de Nebreda: La Técnica. David tiene las herramientas “creativas” y “técnicas”, que le permiten crear un discurso artístico en torno a sus retratos esquizofrénicos… Muchos se sorprenderían de saber lo inteligente y lo perceptiva que puede llegar a ser una persona con esquizofrenia, más aún, es impactante saber el razonamiento al que puede llegar gracias a su “alucín”.
Y bueno, ¿Por que teorizar antes de mostrar el trabajo artístico? Por que la respuesta inmediata al ver las fotografías de Nebreda es “¡Eso no es arte!”. Quise presentar los argumentos del porque yo considero que esto es arte, para que al ver las fotografías, tengan un punto de referencia más allá del impacto visual que propicia ver sus obras por primera vez… Así que una vez más, les advierto que algunas son bastante fuertes, y las verán bajo su propio "riesgo":