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miércoles, 27 de agosto de 2008

¡Hola Pavlov!

El mexicano es un pueblo condicionado.

Por medio del más clásico de los condicionamientos, somos como aquella mascota rusa que ante el sonido de una campana, comienza a salivar sin importar que no haya un pedazo de carne frente a nosotros. Nos hemos condicionado a que ante un determinado estímulo, tenemos una sola respuesta, por más inútil que esta sea. En lo que nos diferenciamos de aquel cánido frankensteniano, es que ese perro aprendió el concepto de extinción, mientras que nosotros, seguimos salivando.

Las marchas han sido un medio de protesta social surgido a finales del siglo XIX, en respuesta a las injusticias de las clases tecnócratas de la mentada revolución industrial. A lo largo de la historia, algunas marchas se mostraron más útiles que otras, claro está, dependiendo de la veracidad del reclamo social, la capacidad de la oposición para responder, pero sobre todo, dependiendo la utilidad de realizar la marcha.

En la Ciudad de México, y de manera particular, nos encanta hacer marchas. Desde las marchas nudistas de los 400 Pueblos, hasta la marcha anti desintegración de RBD (insertfacepalmhere), al chilango le encanta hacer todo tipo de manifestaciones desquiciando el ya caótico tráfico capitalino, con la esperanza de que algún padre en el gobierno se apiade de nosotros y le haga caso a las demandas que tenemos. El problema es que ya han sido tantas y tantas marchas, que ya a nadie le sorprenden/molestan/incomodan… O le importan. Y aún así, seguimos haciendo marchas.

Hace unos días, “todo México” (sic.) se estremeció con el caso de Fernando Martí, chico de 14 años que fue secuestrado, y que aún habiendo pagado el rescate que pedían por él, fue asesinado por sus plagiarios. Este caso, desató la (ya muy antigua) inconformidad de los ciudadanos capitalinos (y mexicanos en general) respecto a la inseguridad que se vive en México. Todo el mundo nos indignamos (inclúyome) por la vileza y la bajeza de estos actos. Rabiamos, nos entristecimos y nos preocupamos. Y ante eso ¿Que es lo que hacemos?

Otra Una marcha.

Una marcha contra la inseguridad.

¿Cómo la del 2004?

Recuerdo a los agentes noticiosos que cubrían aquel acontecimiento, diciendo frases como “ahora si se va a acabar la inseguridad”, “esto es un verdadero reclamo de los mexicanos”, o “los gobernantes tendrán que responder ante esta movilización”. Políticos y servidores públicos, prometieron y se comprometieron a tomar medidas en contra del crimen, la violencia, y la impunidad. Y hoy, 4 años más tarde, me encuentro escribiendo esto porque un chico fue secuestrado y asesinado. Vaya que fue útil esa “megamarcha” contra la inseguridad. Tan útil fue, que tenemos una versión corregida y aumentada (¡Con todo y veladoras!) 4 años después (¡Uorale! ya parecen Olimpiadas).

¡Por Dios! Debemos de dejar de ser tan… Necios e ingenuos (para suavizar la palabra en la que estoy pensando).

Y siempre digo esto cuando escribo algo en este tono: Que no se me mal interprete. A mí también me encojona el asesinato de Fernando Martí. Si por mí fuera, que a todos los secuestradores se les diera pena de muerte (yo no quiero que el gobierno esté manteniendo a aquellos homínidos en las cárceles). Creo que (por medio del proceso empático) comparto el dolor, el sufrimiento, la angustia y el enojo de la familia Martí. Y aún así, creo que la marcha programada para este fin de semana es una bobada. Solamente nosotros seguimos realizando una acción que hace mucho probó ser inefectiva y que no es más que un espectáculo mediático que le hincha los bolsillos a otras personas. ¡DEJEMOS DE HACER MARCHAS! ¡NO SIRVEN! ¡LOS GOBERNANTES NO LES HACEN CASO!

Qué fácil es criticar ¿Verdad? Sip. Lo es.

Como las marchas no funcionan, yo propongo que tomemos otras medidas para presionar al gobierno y que realmente nos responda. En este sentido me encantó la frase utilizada por Alejandro Martí: “si piensan que la vara es muy alta, si piensan que es imposible, si no pueden, renuncien”. Que renuncien. Yo no voy a seguir manteniéndolos. Si no me rinden resultados, voy a dejar de pagar impuestos (porque todos los mexicanos pagan sus impuestos como para exigir buenos resultados del gobierno ¿Verdad?). Que renuncien los malos policías. Si un policía me pide mordida, voy a exigir mi multa y voy a reportar al policía que me pidió el soborno (porque nadie en México solapa a los policías corruptos ¿Verdad?). Que renuncien los ministerios públicos que no encarcelan a los criminales (porque todos los mexicanos levantan denuncias cuando son agraviados ¿Verdad?).

El gobierno se maneja de manera pésima. De eso no hay duda. Pero los verdaderos monstruos no los crea el gobierno. Los crea la sociedad civil. ¿Qué estamos haciendo para no crear violadores, ladrones y secuestradores?

Recuerdo que en mis tiempos universitarios (como si eso hubiera sido hace mucho ¬¬), mi maestra Berenice (¡Hola miss ^^!) nos proporcionó un texto acerca del hambre (y es una lástima que no lo encuentre). Este texto señalaba que como era posible esperar que las personas de más bajos recursos pudieran estar de buen humor o con energía para estudiar, aprender, y competir por un buen trabajo. ¿Cómo esperamos que alguien que se fue a dormir con hambre, se levante con hambre y pueda desempeñarse bien en su trabajo? El hambriento está irritado. El hambriento está enojado. El hambriento no piensa en nadie más que en sí mismo. El iracundo/hambriento asesinará y robará para saciar un hambre que ha sentido desde antes de tener memoria. Y por supuesto que no estoy olvidando que debe de haber una predisposición psicopática para que alguien robe/asesine/secuestre a alguien más, si ese no fuese el caso, tendríamos más de 20 millones de psicópatas. Pero vaya que el hambre orilla a hacer cosas bastante bajas.

Un conocido (respecto a este tema), me comentó que se le hacía una marcha burguesa. Y creo que yo también comparto esa opinión. Si el señor Martí no fuera dueño de Deportes Martí, nadie le hubiera hecho caso. ¿Cuántos crímenes no pasan en Iztapalapa, Ecatepec, Guerrero, Chiapas u Oaxaca sin que a NADIE le importe un bledo? Sólo por que el tiene dinero, tiene el poder de exigir. Y yendo más allá ¿Cuántos de aquellos “burgueses” que hoy convocan a la marcha, teniendo la capacidad para NO hacerlo, ayer ayudaron a crear al hambriento que hoy se sube a un microbús con pistola en mano para despojar de su quincena al desprevenido viajero?

El gobierno tiene un trabajo pendiente, pero nosotros, como sociedad civil, tenemos una responsabilidad aún mayor. Debemos dejar de discriminar, de excluir, de clasificar, y debemos de comenzar a integrar. Si no colaboramos juntos, no vamos a ir a ningún lado. Si no apoyamos hoy al hambriento, el hambriento va a regresar mañana con un palo a golpearnos en la cabeza para quitarnos nuestra comida…

Exijamos, si, pero también cumplamos como sociedad civil… Solamente les recuerdo que los pueblos, tienen el gobierno que se merecen…
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Now playing: Peaches - Operate
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miércoles, 30 de julio de 2008

La luz de Atena...

Atenea (o "Atena" como Seiya y sus compañeros la llaman), es la diosa griega de la sabiduría así como de la "guerra justa". De igual manera, es el nombre del nuevo programa de la Red de Transporte Público (RTP pa' abreviar) del D.F.

¿Que contempla el programa “Atenea”? La RTP, desde enero del 2008, ha destinado 22 camiones (de esos naranjitas) para que sean usados única y exclusivamente por personas poseedoras de los genes doble equis. Este programa surgió a raíz de las denuncias (muuuuuy reales por cierto) que las mujeres hacen ante las autoridades respecto a molestias que sufren por parte de los varones en los diversos transportes públicos de la ciudad (entiéndase manoseos, magreos, magullones y arrimones entre varias finuras más). Ya en transportes como el Metro o el Metrobus, se han destinado espacios para que solamente las mujeres puedan ocuparlos y no tengan que estar sufriendo las desfachateces de ciertos perversos polimorfos que buscan saciar sus bajos instintos mientras van de su casa al trabajo. La particularidad de este programa, es que a diferencia de por ejemplo el metrobus, donde sólo la parte frontal está destinada a las mujeres, los camiones amparados bajo la luz de Atenea sólo transportan a mujeres (y a personas de la tercera edad… Y a muchachos acompañados de sus mamis y que no sean mayores de 16 años… Y padres de familia con niños de primaria…). Hummm… ¿Y nosotros los machos hegemónicos qué?

Verán, les contaré brevemente una historia: En mis épocas de estudihambre, tenía que ir lejísimos a la escuela (como todo en esta ciudad), tomando el metro (con todo y transborde) y por lo menos dos camiones. El regreso era igual de complicado. Uno de esos camiones es el RTP. Muchas (muchísimas) veces tuve que esperar por largo rato el RTP (la vez que más lo esperé fue por una hora cuarentaicinco minutos en la noche), para toparme con la sorpresa de que iba lleno y tenía que esperar otro camión. Eso era cuando me iba bien, ya que no menciono cuando llovía, cuando eran las 10 de la noche, o cuando estaba cargando diversos materiales para los cursos y talleres que daba en la escuela. Ahora bien, imagínense la belleza de estar esperando cuarenta y cinco minutos (el promedio que esperaba por el RTP) el camión bajo la lluvia, a las 9 de la noche, después de un día de escuela, y cargando materiales varios de taller, para toparme con la graciosa peculiaridad de que el único camión que pasa por la zona, es uno de los mentados camiones Atena. ¿Como que dan ganas de mentar madres no?

Por supuesto que no estoy diciendo que sea malo el programa Atenea. Conozco a muchas mujeres y se lo incómodo de que algún patansete les ande arrimando el camarón con la excusa de que el camión va lleno. Me parece muy bueno el hecho de que se busque un espacio para que se respete la integridad física de las mujeres y puedan viajar más cómodas y seguras. Lo que me incomoda del programa Atenea, es que en vez de integrar, separa (evidentemente). En esta guerra de los sexos, para bien a para mal, el hombre ha salido perdiendo a últimas fechas.

Medidas como la de separar a hombres y mujeres en un camión está haciendo una distinción privilegiada. Retomemos para quien el programa atenea: Mujeres, niños, padres de familia (como si no hubiera padres de familia bien perros), jóvenes no mayores de 16 años (¿Y los chavitos precoces? A no, si van con sus mamis, se portan bien), y personas de la tercera edad (como si los viejos raboverdes no existieran). Eso nos deja a los hombres (machos hegemónicos) de entre 17 y 59 años desprotegidos… Venga ¿Y ahora por algunos patanes vamos a quedarnos los demás volando en el espacio?

Insisto, me parece muy rescatable que una mujer viaje segura sin tener que estar cuidando que no le magullen las posaderas, pero si sólo separamos y no educamos no vamos a llegar muy lejos: Es necesario que a la par que cuidamos a las mujeres y que se sientan cómodas, eduquemos desde la casa a los hombres (¡Eduquenmennnnn!) a respetar a las mujeres y no verlas como mero objeto de placer (unilateral ¬¬).

¡Por favor Atena! ¡Ilumínanos con la sabiduría que emanas, y has de esta guerra de los sexos, una guerra justa donde desaparecen privilegios de hombres y mujeres, y todos somos tratados CON EQUIDAD!


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Now playing: The Clash - I Fought The Law
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martes, 17 de julio de 2007

Calenda y Lunes del Cerro Popular

Ok, ya es más que sabido que estoy en Oaxaca… La novedad, es que desde el domingo, amigos y familiares de los que estamos haciendo el servicio aquí nos han hablado para preguntarnos si no se está desatando una revolución aquí en la ciudad. Algo que puedo asegurarles, es que mis compañeros y yo (por que se que algunos de mis lectores están enterados con quien estoy) estamos bien, una prueba es que estoy colocando esta entrada un día después de lo informado en las noticias.
Como es costumbre (para mis lectores de atrás tiempo no solo del blog), haré una reseña de lo visto, tratando de ser lo más imparcial, y tratando de exponer diferentes puntos de vista de todo este relajo. Antes de comenzar, tengo que dar cierta información de referencia para explicar estas dos festividades Oaxaqueñas.

Calenda: En toda fiesta patronal (la fiesta de los santos de las iglesias en Oaxaca), antes de la festividad en la iglesia, se realiza una especie de “desfile” o caravana. Este desfile está compuesto por devotos que cargan carrizos con flores y globos, una banda que ameniza todo el recorrido con música, monos de calenda (en foto, no de la Calenda del domingo), cohetes, danzantes, y la efigie del santo en cuestión. Este recorrido se realiza de la iglesia a diferentes puntos, ya sea iglesias vecinas, la iglesia donde se está hospedando el santo (por que el santo recorre otras iglesias), o el mismo centro de la ciudad. Pues bien, la Calenda de la Guelaguetza Popular recorrió varias calles del centro de Oaxaca para terminar en el zócalo frente a la catedral de la ciudad.

Lunes del Cerro: Mal conocido como Guelaguetza, el Lunes del Cerro es la festividad que se realiza en el Cerro del Fortín los dos lunes más próximos al día de las Carmelas, cayendo generalmente en los días medios de julio. Esta festividad convoca a los diferentes pueblos de las 8 regiones de Oaxaca (Valles Centrales, Sierra Norte, Sierra Sur, Costa, Istmo, Cañada, Mixteca y Papaloapán) para agradecer a los dioses prehispánicos las lluvias y las cosechas que acaban de realizarse. Este agradecimiento se realiza bailando las danzas típicas de cada región y cada pueblo, entre música, comida y vestidos regionales. La Gelaguetza, es la acción que realizan los danzantes de regalar cosas a los visitantes. Los danzantes, cuando llegan a la ciudad de Oaxaca, traen consigo diferentes productos típicos de sus regiones, ya sea comida, artesanías, mezcal o ropa, para después, finalizado su baile, regalarlo a los asistentes en señal de agradecimiento por haber asistido a su festividad. Entonces, Guelaguetza es hospitalidad y agradecimiento y no la danza como tal.

Especificados estos dos términos, podemos pasar a lo que nos truje haciendo una última aclaración. Estas festividades las organiza el pueblo de Oaxaca como parte de su tradición. Hasta hace unos 7 años, nada de esto se cobraba al ser una festividad típica de la ciudad, pero siendo gobernado Murat, se comenzó a cobrar la entrada al Lunes del Cerro. No se cobraba todo, solo las primeras hileras del auditorio en el que se realiza, pero eso evitó que muchas personas de bajos recursos pudieran asistir a su festividad. Con Ulises Ruiz, se comenzó a cobrar la entrada a la mitad del auditorio (la mitad más cercana al estrado) limitando aún más el acceso de la gente de Oaxaca. A esto no puedo decir mucho… La Secretaría de Turismo le asigna al estado cierto capital para la realización de este evento, por lo que no debería cobrarse. El argumento oficial es que se necesita capital para traer a los danzantes de sus regiones, además de darles hospedaje y comida mientras se realiza el evento. La bronca, es que para eso es el capital que se le asigna a la festividad. Entonces, ¿A dónde va a dar el dinero recaudado por la entrada al Lunes del Cerro? Ni idea.
El boicot a la “Guelaguetza Comercial” es precisamente la protesta a que se cobre y “privatize” una costumbre popular que debería ser gratuita para visitantes y lugareños. La “Guelaguetza Popular” es la respuesta de la A.P.P.O. ante esto, realizando ellos mismos sus Lunes del Cerro poniendo música, transporte, Guelaguetza, y auditorio, claro está, sin cobrar ni un peso.
Bien, ahora si, lo visto por mi en estos dos días:

Calenda Popular, domingo 15 de julio.
No asistí a la Calenda por que una de mis compañeras se sintió mal y tuvimos que acompañarla a la casa para que se repusiera (además de que me quedé dormido xD), por lo que solo asistí a la festividad que se realiza después de esta. Estando en el zócalo de la ciudad aproximadamente a las 9 p.m., había mucha algarabía entre la música, los payasos, el torito, y uno que otro discurso político. A las 9:15 aproximadamente, comenzó el evento principal de la noche: La quema del castillo. La estructura de unos 20 metros de altura, constaba de diferentes niveles y secciones que eran prendidas en distinto orden. Primero se prendieron los aros de luz laterales que giraban y emitían luces y sonidos variados. Después, se prendió un aro que se encontraba en la parte baja de la estructura, que giraba de una manera tridimensional bastante bien elaborada. De ahí, siguió una mariposa que aleteaba y giraba mientras los cohetes se incendiaban, para dar paso a los aros centrales de la estructura. Cabe aclarar que entre cada sección había un intervalo de aproximadamente 2 minutos, en los cuales, los organizadores de la A.P.P.O. aprovechaban para gritar consignas tales como “¡Presos políticos libertad!”, “¡Ya cayó, ya cayó, Ulises ya cayó!” y “¡El pueblo, unido, jamás será vencido!”. Yo me evité broncas y decidí no participar en estas consignas, pero créanme que fue muy difícil resistirme puesto que la mayoría de los asistentes (excepto los turistas) las gritaban con una emoción y convicción tal, que era muy difícil no contagiarse de esa sensación de justicia social con la que muchos de los asistentes las coreaban. El momento cúspide del castillo, fue cuando las palabras “A.P.P.O. 2007” se incendiaron en la punta del castillo, para paso a una corona que representaba a la oligarquía oaxaqueña (en palabras de los appistas). Esta corona fue reventada para dar paso a la estrella insignia de la lucha social de la A.P.P.O. El castilló acabo cuando un helicóptero que estaba en lo alto de la torre se incendió y comenzó a volar sobre nuestras cabezas. Este helicóptero representaba al vehículo desde el cual el 14 de junio del 2006, se lanzaron gases lacrimógenos a los maestros asentados en el centro de Oaxaca, y que a pesar de ello, no fueron desalojados. Como símbolo de esto, el helicóptero del castillo perdió sus luces y se precipitó hacia el suelo. Al finalizar el castillo se corearon más consignas entre gritos y aplausos. Cuando acabó esto, el grueso de los asistentes se retiró, aunque una muy buena parte nos quedamos para ver a alguno de los payasos, bailar con la banda en vivo que se quedó unos momentos después, o simplemente disfrutar de la noche entre espectáculos montados por algunos lugareños, o el comercio instalado por los appistas.
Ya después de esto yo:

“Me quedé en el downtown buscando unas bitches”

Pero eso ya no viene al caso de esta entrada xD. Para finalizar esta parte, debo decir que no solo había oaxaqueños en la festividad, sino que había bastantes extranjeros y turistas que gozaban y aplaudían con el colorido del castillo. Niños, jóvenes, adultos y ancianos de todas clases estábamos en el zócalo, tal vez no con la intención de apoyar un movimiento social tan controvertido como es el de la A.P.P.O., sino con la intención de compartir un elemento cultural tan importante para los oaxaqueños como lo es la realización de sus fiestas del Lunes del Cerro.

Lunes del Cerro, lunes 16 de julio.
A las 6 de la mañana pasaron por nosotros para asistir a la Guelaguetza Popular. Primero fuimos al Cerro del Fortín con la esperanza de que la festividad se realizara en donde se ha realizado por cerca de 70 años. Al llegar, unos 500 policías (según cifras oficiales) estaban resguardando al auditorio donde se realiza el bailable. Entre granaderos y policías que portaban armas de grueso calibre, se nos hizo evidente que en ese lugar no se realizaría nada, por lo que nos fuimos al sitio alternativo del evento: La Plaza de la Danza frente a la Basílica de la Soledad, lugar donde se realizó el primer bailable en los años 20. A eso de las 7 de la mañana, estábamos instalados en las gradas de la plaza junto a un pequeño puñado más de espectadores, claro está, además de los organizadores que ya tenían el sonido instalado, y que estaban armando la tarima. Poco a poco la gente comenzó a llegar, por lo que la plaza se llenó de vendedores ambulantes y espectadores. Como a las 9:30, después de colocar las lonas que aparecen al fondo de las fotografías, un vocero de la A.P.P.O. tomó la palabra. Dijo que algunas de las delegaciones que se presentarían en la Guelaguetza popular ya se encontraban en el zócalo dispuestas a marchar hacia la Plaza de la Danza, pero que debido a que sus 20,000 acompañantes habían comenzado a gritar “¡Cerro, cerro!”, se haría el intento de romper el cerco policial y tomar las instalaciones del cerro, y que de lograrlo, el evento se realizaría allá. Punto número 1: Ni entre las delegaciones, ni entre los appistas, ni visitantes, se juntaron JÁMAZ, 20,000 personas, a lo mucho (y eso exagerándole) habremos sido 5,000 personas. Punto número 2: Yo vi la seguridad del cerro, y debo decirles que de ninguna manera se hubiera podido romper el cerco… ¿Para que fueron las delegaciones al cerro? La palabra “martir” me viene a la cabeza, pero esta bien, fueron porque querían realizar el evento donde debe ser realizado.
Después de unos momentos, una vocera de la A.P.P.O. tomó el micrófono para informarnos que no se había podido romper el cerco, y que después de un breve mitin improvisado frente a los policías, las delegaciones marcharían de regreso a la plaza donde nos encontrábamos. Claro está, debo decir que todo esto lo decía con voz de (ahora si) mártir, argumentando que los pueblos solo habían ido a recuperar una tradición y el estado represor no los había dejado. Aproximadamente 10 minutos después de esto, la misma vocera dijo: “Compañeros, tengo un anuncio muy serio que hacerles”. En ese instante todo el ruido que había en el lugar cesó para dar paso a un silencio total que me heló hasta los huesos. La vocera dijo que cuando se estaban retirando las delegaciones de forma pacífica, los policías habían comenzado a atacarlos con gases lacrimógenos y que los habían comenzado a golpear. Listo. Los mártires que habían mandado habían surtido efecto. En ese momento no supe que pasaría, si se suspendería la celebración, si continuaría, o si nos dirían que fuéramos al cerro a enfrentarnos con los policías. Ni loco me iba ir a meter con los polis (las metralletas eran muy persuasivas), pero no sabía que pasaría en ese momento en la plaza. Dado que los organizadores habían recalcado el carácter pacífico de todo esto, dijeron que las delegaciones solamente te retirarían del lugar y que llegarían a la plaza para bailar de todas formas, pero que esto sirviera como un ejemplo de las técnicas represivas del estado fascista (sic.).
5 minutos después, la misma vocera volvió a tomar el micrófono para pedirle a los conductores de autobuses que movieran sus carros y que permitieran la salida de las ambulancias puesto que “nuestras chinas oaxaqueñas han sido gaseadas por los perros represores. Aquellas hermosas mujeres desarmadas, las que iban hasta el frente de la marcha, fueron recibidas con gases lacrimógenos. Hay niños y mueres heridas, por lo que dejen pasar a las ambulancias para que podamos darles atención y puedan llegar aquí para bailar a pesar de la represión”. ¿Así o más chantaje emocional? Pues bien, las ambulancias partieron al lugar y la señora siguió despotricando contra el gobierno represor. Unos minutos después, las delegaciones comenzaron a llegar.
Utilizando todo mi poder de observación y deductivo, esperaba ver a las chinas oaxaqueñas apanicadas por la experiencia. Esperaba verlas despeinadas, sudadas, golpeadas o hiperventiladas. Cualquier indicio que me dijera que acaban de salir huyendo de un enfrentamiento con la policía en el cual hubo golpes y gases lacrimógenos. Si bien no llegaron carcajeándose (todas), si llegaron bastante tranquilas, como si nada hubiera pasado… No estuve en el lugar por lo que no puedo hacer ninguna aseveración, pero personalmente no creo que las hayan gaseado o las hayan atacado tan brutalmente como nuestra vocera había dejado ver.
Así pues, comenzaron las festividades del Lunes del Cerro. Apenas íbamos en el segundo baile cuando los espectadores de las filas delanteras comenzaron a señalar el cielo detrás de nosotros en dirección al Cerro del Fortín. Al principio yo no vi. nada, pero después, gracias a nuestra vocera, me percaté de que una columna de humo se elevaba desde algún punto desconocido. La señora primero dijo que eran los gases lacrimógenos después del enfrentamiento, pero más tarde rectificó diciendo que era un auto atentado del gobierno que estaba quemando el auditorio para después echarles la culpa a ellos. Esa versión se manejó durante todo el evento. El humo era resultado del gas lacrimógeno y del auto atentado del gobierno. Después, platicando con un taxista, y revisando diferentes medios noticiosos, me enteré de que ese humo provenía de los carros que habían quemado los manifestantes. El humo provenía de 2 colectivos y una pipa de agua del gobierno. Uno de esos carros fue lanzado en llamas hacia uno de los comercios que están cerca del cerro. Me agrada la manipulación de información y el chantaje que realizan aquellos que supuestamente están a favor de la verdad y la libertad. En mi opinión, creo que todo lo que se estaba diciendo era para enardecer al pueblo (que después de cada informe, se aventaba alguna consigna contra el gobierno). No se le dio más importancia al hecho, y la festividad continuó.
¿Qué puedo decir de la festividad? Los bailes eran preciosos. Entre los vestidos, los trajes, la música, los regalos y los versos que se realizaba, los Lunes del Cerro es una festividad maravillosa en a cual se puede conocer mucho de la cultura oaxaqueña. Entre las cosas más destacables, están los bailes de la costa, los versos picarones de la misma región, los regalos que aventaban (me tocó un pan), y la música de la sierra. Claro, entre baile y baile, alguno de los participantes decía algún discursos a favor de la A.P.P.O.
En un punto, la gente se paró de golpe para ver el lado izquierdo de la plaza. La vocera nos dijo que no nos fuéramos, que estuviéramos tranquilos puesto que no tenían información de que estuviera pasando nada. ¡Cuernos! Después me enteré de que en ese momento, varios camiones militares rondaron la zona. Me desagradó bastante que a los visitantes nos hubieran agarrado como escudo humano para evitar que el gobierno entrara a hacer detenciones o a suspender la festividad. Dado que entre los visitantes habían niños, extranjeros y ancianos, el gobierno no entraría a la fuerza al lugar. Eso lo sabían los appistas y por eso no dejaron que nos fuéramos. Este hecho me puso muy incómodo, y me dieron ganas de irme. Eso, y las llamadas a celular que oía a mi alrededor escuchando que había varios enfrentamientos en la ciudad, que estaban quemando carros, y que estaba deteniendo a las personas. Si le sumamos que muchas personas se comenzaron a ir, tenemos como resultado una paranoia por parte de su servidor. Después de convencer a mis acompañantes de retirarnos del lugar (y gracias a la lluvia que comenzó a caer), nos fuimos a nuestra casa con cierto temor de que es con lo que nos toparíamos en el trayecto. Afortunadamente no nos toco nada fuerte, solamente el “aftermath” del enfrentamiento: Los camiones siendo retirados, calles llenas de piedras, comercios agredidos y el etc. común que acompaña a los choques sociales entre policías y manifestantes. Así fue como terminó mi participación en la Guelaguetza Popular.

¿Que puedo decir? Es un conflicto bastante complejo, donde no solo hay una causa de los enfrentamiento, y que si bien hay algunos reclamos bastante reales y legítimos, aparte de existir una franca represión por parte del gobierno, también hay intereses turbios por parte de algunos manifestantes además de que hay mucha manipulación de masas. No hablo de acarreados, sino de verdadera manipulación mental hacia el pueblo de Oaxaca… No solo por parte de los appenses, sino por parte del gobierno. Creo yo que no se puede tomar partido, ambos lados tienen puntos de vista legítimos y puntos de vista debatibles… Creo yo que lo mejor es escuchar ambas posturas y tratar de hacernos un juicio propio sin caer en juicios de valor o en posturas clásicas y estereotipadas de “pobres contra ricos” o “burgueses contra revolucionarios”. Eso, y no creerse nada de lo que en las noticias. Si, está un poco tenso el ambiente, pero las noticias lo hacen ver como el fin del mundo donde toda la ciudad está en estado de sitio y los enfrentamientos ocurren fuera de las casas. En realidad, los enfrentamientos duran a lo más 1 hora, y ocurren en un solo punto de la ciudad. Y no crean que hay diario, este es el segundo enfrentamiento que me toca en 2 meses que llevo acá. Creo yo que lo que se ve en las noticias no es más que parte de la manipulación que uno de los bandos está haciendo para defender sus intereses.

domingo, 22 de abril de 2007

Latuff

Si bien no comparto métodos, si comparto ideas... Y algunas. No me agrada la generalización tan radical que hace, así como los métodos tan... Poco ortodoxos que apoya. Aún así, creo que este caricaturista es una persona que tiene muy buenas ideas y que es digno de apreciarse, así como creo que es alguien al cual hay que ponerle algo de atención.

Tales of Iraq War.
Latuff en DeviantArt.

jueves, 22 de febrero de 2007

B who U wanna B!

La siguiente entrada, en realidad es un ensayo que escribí para la materia "Psicología de Género", en la que como se pueden imaginar, hablamos acerca de feminismo, machismo, y equidad de género... Para entenderle un poco más a este trabajo, es altamente reocmendable primero leer este texto de Asun Bernárdez. Con lo anterior en mente, a continuación:

B who U wanna B!

Quisiera comenzar el trabajo con la pregunta ¿Acaso creo que criticar a Barbie es original o novedoso? No, en lo absoluto. Barbie está grabada con fuego en la memoria colectiva de la sociedad, tanto así, que ha sido criticada y parodiada por los Simpson con la infame Stacy “No me pregunten a mi, ¡Tan solo soy una chica!” Malibú, el grupo plástico (tan plástico como el poliestireno del cual está hecho Barbie) Aqua y su canción “Barbie Girl”, y la cantante Pink (también hecha de poliestireno) haciendole referencia en su video “Stupid Girls”, por mencionar solo algunos ejemplos. Entonces, si Barbie es tan popular que hasta tiene un síndrome con su propio nombre (“¡Nueva Barbie! ¡Ahora con prescripción médica del síndrome de Barbie!”), ¿Por qué hacer un ensayo sobre ella? Esto se me ocurrió hace un par de semanas cuando me dirigía a la escuela. Como es usual a las 6:30 a.m., me detuve en el semáforo que se encuentra en los túneles. Aún medio dormido y sin prestar mucha atención a lo que no fuera la luz roja, un escalofrío me recorrió la espina al voltear a ver las vallas que decoran de manera tan llamativa, los escarapelados muros del cerro que atraviesan los túneles. Era una niña, tal vez preadolescente de 12 años, sentada con una sonrisa de oreja a oreja, en una silla de salón de belleza con la típica secadora de panal de abeja sobre de ella. Lo terrible de la imagen, era su compañera de asiento. Junto a ella, Barbie tamaño natural, miraba con ojos muertos -y sonrisa plástica perfecta- en dirección del desprevenido conductor. Junto a las chicas, la frase “Barbie, lo que quiero se hoy” en letras rosas, adornaba el ya muy rosado (y no debido a los colores) anuncio. De primera impresión, bajo la media luz que proporciona el amanecer, y en un estado semi-letárgico, llegó un momento en que no pude distinguir a la muñeca de la niña. Ambas, sonriendo hacia el espectador, en la misma pose, con los mismos accesorios, y con la misma tonalidad y apariencia en la piel, hacían una fusión perfecta de un ser vivo, y un estereotipo femenino que ha reinado el mundo por cerca de 50 años. Aterrado por la imagen, me percaté de la página web que aparecía en el anuncio: “www.babrielatina.com”. “A vaya, Barbie, estereotipo de mujer rubia, piel blanca, norteamericana, tiene su versión latina”… feminismo hegemónico. Con la intención de hacer el presente trabajo, me dirigí a la página, que esperaba tuviera algún contenido exclusivo para Latinoamérica, o de perdida, alguna referencia cultural adecuada a nuestra sociedad. Revisé la página. Nada más que estereotipos femeninos que hemos visto una y otra vez en programas de manufactura norteamericana. Un poco desilusionado al no encontrar el anunció que desde una vaya me había asustado, decidí probar suerte con la versión norteamericana de la página. ¡Oh sorpresa! Me encontré una página exactamente igual a la de “Barbie latina” (bueno, no igual, tenía acceso a más contenidos y estaba en inglés, pero a estas alturas del partido, ¿Ya quién distingue los idiomas?). Lo verdaderamente… ¿Perturbador? Fue el “intro” flash que me recibió en la página. Con una canción sumamente pegajosa (he traído bastante tiempo la tonadita de la canción en la mente), se nos presenta la nueva campaña publicitaria de Mattel. Un fondo rosa (que novedad) es el marco de:

“¿Qué clase de Chica Barbie (™, no se nos olvide el Trade Mark) eres tú?” Vaya, recuerdo que antes Mattel se defendía de los ataques “anti-Barbie” argumentando que esta muñecona había sido piloto, astronauta, doctora, veterinaria, bailarina (de ballet, aunque no dudemos que en un futuro será teibolera, si ya existe la del Mardi Gras...), medallista olímpica, oficial del ejercito norteamericano, presidenta (y candidata presidencial), arqueóloga y un etc. tan largo como atuendos y accesorios ha tenido la mismísima Barbie. Ahora no, ahora echan por la borda todos los intentos defensivos hacia la Barbie para de entrada, encasillar a las niñas “del nuevo milenio” en una categoría específica. Antes se nos decía que el “cielo es el límite”, pero el discurso de los medios de comunicación, en un afán de vender el producto, nos está condenando a “pertenecer” a una sola categoría. Walzer y Lomas (2006) señalaron en su ensayo: “Es, además (el aparato publicitario), y sobre todo, una eficacísima herramienta de transmisión ideológica”. Así, no solo nos están vendiendo plástico cubierto de más plástico (poliestireno envuelto en lycra) con el cual las niñas pueden soñar a ser “lo que quieran”, sino la perpetuación de un juego de roles servil a un machismo hegemónico. Una campaña publicitaria es también una campaña propagandista (nótese la diferencia entre ambas) con el fin de mantener los roles como queremos que se mantengan.

La presentación continúa:
En la imagen anterior, por lo menos se hacía una pregunta, ahora, están respondiendo por las propias niñas, argumentando que no es una chica Barbie cualquiera. ¡Aaaaahhh no! ¡Es la mismísima Barbie! Catalogada tal cual. Recuerdo el episodio de los Simpson de “Lisa vs la Stacy Malibú”, cuando Lisa va a ver a Stacy Lovell a su casa (que es igual a la casa de ensueños), y ella le presenta la fotografía de sus antiguos esposos, todos muñecos de acción: Ken, G.I. Joe, Dr. Coloso, un vaquero, y el hombre biónico. Todos muñecos con los cuales los hombres pueden reflejar y perpetuar los roles masculinos (bueno, Ken no tanto), para dejar relegada a la niña que vive como Barbie, a un papel secundario, de compañía, y más bien, de adorno, para como señala Bernárdez (2000) ser un objeto más allá de una persona…

Bien, son chicas Barbies, pero ¡Vamos! Sigue siendo muy global el ser una chica Barbie, dejemos que Mattel nos de ejemplos a seguir:

Fashionista… Claro, puedes ser, o diseñadora de modas, o modelo… Orgullosas representantes del potencial femenino (¿Y los hombres modistos? Ah no, “esos no son hombres”, pero tampoco, son mujeres), para nada alejados de la realidad en el cuerpo femenino… Me atrevo a llamar a Asún Bernárdez:

Pero en este proceso, se dibuja un cuerpo "descorporeizado", deshumanizado, e incluso des-sexualizado, un cuerpo que se parece cada vez más a los objetos por sus cualidades estéticas. Cuerpos perfectos, pero cerrados, sin porosidad, sin posibilidad de intercambio... son lo que son, tan inertes como los objetos. Hoy los cuerpos representados por la publicidad son cuerpos que no existen más que dentro del propio medio, que se han convertido en un signo vacío a base de utilizarlo para cualquier cosa”. (2000)

“Perfectos sin porosidad” Eso me recuerda mucho a la imagen fría del plástico de la Barbie, un plástico sin rebabas (si tiene rebabas es de mala calidad el juguete) y delineado a la perfección. Creo que a todos nos han mareado con el dato del cuerpo de la Barbie si es que fuese llevado a escala normal, pero bueno, una vez más que se dé no nos hará daño:

7 feet 2 inches tall, weigh 115-130 pounds, have 30 to 36 inch hips, an 18 to 23 inch waist and a 38 to 48 inch bust. Additionally, she would lack the 17 to 22 percent body fat required for a woman to menstruate

2m, 15 cm de altura, de 52kg a 58kg (yo entro en esa categoría), de 76cm a 91cm de glúteos, 45cm a 58cm de cadera, y 96cm a 121cm de busto… Como hombre, perteneciente (y perpetuador) del machismo hegemónico, que babea ante los cuerpos estilizados de las mujeres en la publicidad, debo de decir que eso para mi, es un fenómeno. No hay de otra. Pero continuemos con los ejemplos que Mattel tan amablemente nos ha dado.

Amante de animales… Vaya, me recuerda mucho a ese estereotipo femenino en el cual las mujeres se ven irremediablemente atraídas a todos los animales, especialmente a aquellos que son cachorros peludos con ojos grandes… ¿Y que a los hombres no pueden gustarnos los perros? A no, sólo una chica Barbie (™, ya se me estaba olvidando) puede ser amante de los animales.
Princesa… Vaya, esta es demasiado fácil, creo que será mejor dejarla pasar.
Ser tu misma… Mattel se ha reivindicado: Puedes ser tú misma… Ah, pero hay que recordar la primer imagen: “¿Qué clase de Chica Barbie (™) eres tú?” Entonces, puedes ser quien tú quieras, pero claro, siempre actuando bajo la sombra de Barbie… No puedes ser nada que Barbie no sería.
Para terminar la presentación, aparece la siguiente imagen:

(¡Dios que flaca es!) No es para nada impresionante ver la imagen estática, pero al verla en la plenitud de su acción, da la impresión de que de ser la figura estática de Barbie vista de perfil con cola de caballo, se transforma en una figura viva de carne y hueso. En la presentación se da esa impresión, pero hay un video que se puede ver en la sección de “Estudio de televisión” (el comentario de Barbie al entrar es hilarante), en el cual no se da la impresión, sino que el logotipo de Barbie se transforma en una niña de carne y hueso. Ahí está. Cualquier especulación paranoica que se haya intentado hacer en el pasado acerca de si es que se quiere transformar a las niñas en un estereotipo femenino irreal queda comprobada… El mismo video nos está mostrando como es que una Barbie puede transformarse en una persona… Y si se puede hacer eso, ¿Qué evita que se haga a la inversa?
¿De dónde provino todo lo anterior? Pues bien, proviene de que esta campaña no sólo está siendo implementada en los E.U. sino que los espectaculares (Ah, porque han trascendido de las vayas para subirse a un espectacular de más de 20 metros) de “Quiero ser una chica Barbie(™)” que han tomado por asalto el D.F. (no sé si en toda la república). Barbie lleva ya bastante tiempo en el mercado mexicano, siempre promoviendo el “american way life” entre nuestras niñas, pero creo que de alguna manera se había respetado hasta cierto punto el modo cultural (reconozcámoslo, no todas las niñas tienen el poder adquisitivo como para comprar el convertible rosa de Barbie). Con esta campaña, impresionante, llamativa y masiva, tal vez no se incremente el número de ventas de la muñeca, pero si va a contribuir a grabar el modo de vida de Barbie en los ideales de toda una generación.
Si se me permite, creo que actuaré de manera paranóica, como si viviera en un mundo orwelliano (¿A que no es así?), y citaré a Walter y Lomas:

Los especialistas saben que ellas (las mujeres) constituyen el grupo consumidor más importante, numeroso, polimorfo y activo desde el punto de vista de los intereses del mercado: alrededor del 80% del total de las compras son realizadas por mujeres” (Walter y Lomas, 2006).

¿Big Brother detrás de nuestras cabezas manipulándonos para convertirnos en productos para sus productos? No tengo el valor para aseverarl, pero dejaré ahí los datos para que alguien lo considere.
Hace ya un par de páginas, cuando el texto no se había vuelto pesado, mencioné el video “Stupid Girls” de Pink, del cual quisiera comentar algo.
Al principio del video, vemos a una niña de aproximadamente 8 años viendo la televisión. Está sentada en un sillón sosteniendo una Barbie mientras que la televisión proyecta “clases de cómo es que debe comportarse una mujer”, para después, durante todo el video, ver referencias a íconos femeninos de la cultura norteamericana, tales como Paris Hilton, Hillary Duff, o Jessica Simpson, actuando el típico papel “rubia cabeza hueca”. Entre algunas de las escenas, vemos a la cantante Pink jugando football americano (actividad masculina) con varios hombres, con la diferencia de que ella es la que lleva el balón (alegoría a ese pequeño falito poderoso), corriendo a través del campo, superando las embestidas de los hombres que intentan deternerla… Ninguno logra hacerlo. En otra escena, vemos a Pink vestida con un traje “formal” (¿De hombre? No sé, pasa muy rápido y no estoy familiarizado con los cortes “de hombre” y “de mujer”) dando su discurso presidencial… El sueño de una niña de volverse presidenta (la primera de los E.U.). Hacia el final del video, la niña apaga la televisión y tiene dos opciones: Jugar con sus Barbies, o agarrar un balón de football americano (falito). La niña manda a volar su muñeca, para después tomar el balón para salir a jugar… ¡Una niña que ha roto los roles! No, no lo creo. Bien, la niña decidió no jugar a las muñecas, para en cambio, convertirse en un hombre (no analicemos los pedos que tiene Pink en este aspecto)… Así es, el mensaje que todo el video nos da (habría que hacer todo un análisis del video, pero eso es para otra ocasión y ya estamos cansados), es que para ser una mujer exitosa e inteligente, tienes que dejar de ser mujer para convertirte en hombre, y tampoco se trata de eso. Está bien, si una niña quiere jugar con su Barbie ¡Que lo haga! Si una niña quiere jugar football americano, ¡Que lo haga! Los roles no son rígidos y están preestablecidos en los genes humanos, por lo que son sumamente manipulables (para bien y para mal), por lo que no estoy pidiendo una supresión de íconos estereotípicos culturales, a lo que estoy haciendo alusión, es que si los medios de comunicación van a realizar una campaña publicitaria (propagandista) para vender algo, es que por favor, lo hagan de una manera real y ética, sin limitantes y olvidando los estereotipos que tan internalizados hemos traído por tanto tiempo.