sábado, 19 de junio de 2010

José Saramago

"No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona".

Vaya que si es una pérdida importante para el mundo. Descanse en paz señor Saramago.


1 comentario:

Mannuelo Herrera. dijo...

Uno de mis autores favoritos junto con Borges y Cortázar.